Lo que hoy es residuo puede convertirse en material de construcción. Floema RePlastic parte de plástico posconsumo y lo transforma en sistemas constructivos permanentes, capaces de sustituir materiales convencionales y reducir la presión sobre los recursos naturales.
Áreas de implementación

Observatorio personalizado
Floema RePlastic se aplica a estructuras exteriores, plataformas, parques, playas, áreas recreativas, equipamientos públicos, mobiliario urbano y natural, así como a sistemas de construcción modular.
Interviene en entornos sometidos a humedad constante, exposición solar prolongada, variaciones térmicas, contacto con agua y uso intensivo, contextos en los que la durabilidad y la ausencia de mantenimiento no son opcionales, sino determinantes para la viabilidad del proyecto.
- Parques naturales;
- Playas;
- Áreas de recreo urbanas;
- Parques infantiles.
Soluciones desarrolladas

Mesa de pícnic Terra Nostra
En esta colección desarrollamos perfiles constructivos, plataformas, estructuras modulares, mobiliario y soluciones para ocio e infancia, producidos íntegramente en plástico reciclado procedente de residuos posconsumo.
- Bancos y mesas;
- Jardineras;
- Estructuras;
- Gestión de residuos;
- Perfiles;
- Equipamiento infantil;
- Equipos para playas.
Sustituir para conservar

Pérgola personalizada para playas
El plástico reciclado Floema RePlastic sustituye la madera y el hormigón en múltiples aplicaciones, reduce la presión sobre los recursos naturales y evita procesos de degradación asociados a materiales orgánicos o convencionales.
Al prolongar el ciclo de vida de los materiales y eliminar la necesidad de extraer nuevas materias primas, RePlastic se consolida como una solución de economía circular aplicada a la construcción: una materia prima de excelencia, con un alto valor técnico, estructural y estético.
Construcción sin mantenimiento

Mirador de plástico reciclado
Las soluciones RePlastic resisten el agua, la radiación UV, el hielo, el impacto y la abrasión, y mantienen su estabilidad estructural y cromática con el paso del tiempo.
La ausencia de pudrición, corrosión o fisuración elimina la necesidad de tratamientos, pinturas o sustituciones periódicas, reduce los costes de mantenimiento y garantiza la continuidad funcional y estética durante décadas.



