El uso de plástico reciclado en la construcción o en la producción de señalética y mobiliario no solo responde a preocupaciones medioambientales, sino que también introduce una serie de beneficios de rendimiento y de lectura estética.
Ideal para proyectos sostenibles
Resultante exclusivamente de residuos posconsumo, este plástico se reintroduce como material de construcción con función estructural, apto para soportar elementos como pérgolas, miradores, pasarelas, estructuras de mobiliario y soportes de señalética en contextos naturales y suburbanos donde la durabilidad, la estabilidad y la baja necesidad de mantenimiento son esenciales. Su papel no es imponerse a los espacios, sino ofrecer una estructura fiable: discreta, estable y de alta durabilidad a lo largo del tiempo. Ventajas:
- Producido a partir de residuos posconsumo;
- Versátil y funcional;
- Alta durabilidad;
- Procesamiento y manipulación sencillos;
- Propiedades antivandálicas y antidescomposición;
- Resistente al impacto, a la abrasión y a las variaciones climáticas;
- Certificación de no toxicidad;
- Sin necesidad de mantenimiento;
- Mantiene la estabilidad visual y estructural a lo largo del tiempo;
- Sustituye la madera y el hormigón en contextos exigentes.
- Reduce los residuos y la presión sobre los recursos naturales.
Mantiene sus propiedades técnicas y estéticas frente a las inclemencias del tiempo
Resistencia a la intemperie
El plástico reciclado de Floema presenta una alta resistencia a las condiciones ambientales más exigentes. Su composición molecular tiene una baja absorción de agua, lo que impide la hinchazón, la pudrición o la degradación interna cuando está expuesto a la lluvia o a niveles elevados de humedad. Estas características lo hacen especialmente adecuado para regiones con una alta presencia de agua en el entorno.
El material presenta una elevada resistencia a la radiación ultravioleta, manteniendo el color y la integridad estructural incluso bajo una exposición solar prolongada. Resiste condiciones de hielo, variaciones térmicas y ciclos climáticos repetidos, conservando la estabilidad dimensional a lo largo de las estaciones. Presenta un coeficiente de dilatación previsible, lo que permite anticipar su comportamiento e integrarlo con seguridad en soluciones estructurales y arquitectónicas.
A diferencia de la madera o del hormigón, el plástico reciclado no se agrieta, no se astilla ni sufre erosión causada por los ciclos de hielo y deshielo, que afectan de forma grave a estos materiales tradicionales.

Mirador de plástico reciclado

Mesa ICNF de plástico reciclado.
Construcción, mobiliario y señalética
Versatilidad y manejo fácil
El plástico reciclado puede adoptar distintos perfiles estructurales y expresiones formales, lo que permite su integración en diversos sistemas constructivos.
En el universo Floema, el plástico reciclado se aplica en:
- Soluciones constructivas personalizadas (pérgolas, refugios, observatorios, etc.);
- Pasarelas y miradores;
- Postes y elementos de soporte para señalética;
- Mobiliario exterior;
- Equipos de gestión de residuos.
En contextos naturales y urbanos sometidos a un uso intensivo y con un mantenimiento reducido, el plástico reciclado se consolida como un sustituto estructural de la madera o del hormigón.

Pérgola personalizada en plástico reciclado.

Placa direccional ICNF
Comportamiento fiable en uso intensivo
Estabilidad bajo carga y uso
Con una densidad cercana a la del agua, el plástico reciclado combina de forma equilibrada resistencia y trabajabilidad, y presenta una alta resistencia al impacto, al choque y a la abrasión. Estas propiedades permiten su uso en estructuras sometidas a un uso intensivo, a esfuerzos mecánicos y a cargas accidentales.
En caso de desgaste superficial, el material puede restaurarse sin comprometer sus capacidades estructurales. Su resistencia a la rotura y a agentes químicos comunes, como aceites o disolventes, amplía su aplicación en contextos urbanos e infraestructurales.
La ausencia de fibras naturales elimina la vulnerabilidad a insectos, hongos o bacterias, una limitación frecuente en las estructuras de madera.

Mesa ICNF de plástico reciclado.
Certificación de no toxicidad
Una presencia neutra en medio
El plástico reciclado es un material no poroso y no tóxico, certificado como seguro y compatible con el medio ambiente. No libera sustancias nocivas al suelo ni al agua, por lo que resulta adecuado para su uso en zonas sensibles y en espacios públicos.
Una de sus características definitorias es la ausencia de mantenimiento. A diferencia de la madera, no requiere pintura, barnizado ni tratamientos químicos para conservar sus propiedades estructurales o su aspecto. Su naturaleza no reactiva le permite mantenerse estable con el paso del tiempo, integrándose en los sistemas construidos sin degradación superficial.

Banco de plástico reciclado

La excelencia de la economía circular
De residuos a estructura
El material se produce mediante un proceso de transformación controlado que comienza con la recogida y clasificación de residuos plásticos de origen posconsumo. Tras la limpieza y la eliminación de contaminantes, el plástico se tritura, se funde y se reforma en nuevos perfiles y componentes.
Este proceso garantiza homogeneidad, estabilidad cromática e integridad estructural, manteniendo la trazabilidad y la responsabilidad ambiental a lo largo de toda la cadena de producción. El sistema de fabricación cuenta con certificaciones de gestión ambiental y energética, que refuerzan la integración del material en prácticas de uso responsable de los recursos.




Reducción del consumo de recursos naturales
Un material que sustituye sin consumir
Al reincorporar residuos plásticos de un solo uso en elementos constructivos duraderos, el plástico reciclado contribuye a reducir el vertido en vertederos y la dispersión ambiental de materiales no biodegradables. Al mismo tiempo, disminuye la presión sobre recursos naturales como la madera y contribuye a la preservação de los ecosistemas forestales.
Se presenta no como una opción secundaria, sino como un sustituto estructural, capaz de garantizar rendimiento, durabilidad y responsabilidad ambiental en procesos constructivos de larga duración en territorios sensibles.



