Elemento fundamental en nuestras soluciones, el acero asume el papel de estructura, unión y estabilización. Es el material que permite rigor geométrico, resistencia mecánica y control constructivo en soluciones expuestas a uso intensivo y a condiciones ambientales exigentes. Su versatilidad técnica permite adaptar el tipo de acero al territorio, a la función y al grado de exposición, garantizando un rendimiento estructural constante y una larga vida útil.
Precisión estructural y control constructivo
La elevada resistencia mecánica del acero permite trabajar con secciones reducidas sin comprometer la estabilidad, lo que hace posibles estructuras ligeras, discretas y técnicamente eficientes. Esta característica es determinante en sistemas de señalética, equipamientos y mobiliario, donde la estructura debe sostener sin dominar visualmente el espacio.
Cuando se combina con materiales como el plástico reciclado o el HPL, el acero garantiza continuidad constructiva, precisión en los encajes y estabilidad dimensional a lo largo del tiempo.
Tipologías de acero utilizadas
Protección técnica con lectura cromática controlada
Acero metalizado y pintado
En Floema, el acero metalizado y pintado se selecciona como solución estructural cuando se exige una alta resistencia a la corrosión, precisión constructiva y control formal a lo largo del tiempo. Se aplica sobre acero estructural S275JR o equivalente, garantizando un rendimiento mecánico adecuado para estructuras expuestas y uso intensivo.
El proceso comienza con el decapado mediante chorro abrasivo de granalla, con un grado de preparación SA 2,5 a SA 3, garantizando la limpieza total de la superficie y unas condiciones ideales de adherencia. A continuación se realiza la metalización por proyección térmica, a base de zinc o de aleación zinc/aluminio (85% Zn – 15% Al), creando una barrera anticorrosiva continua y duradera, eficaz incluso en entornos exteriores agresivos.
Sobre esta capa protectora se aplica un sistema de pintura, compuesto por imprimación de adherencia y esmalte de acabado, que permite el control cromático, la integración arquitectónica y un refuerzo adicional de la protección.
Esta combinación de procesos garantiza una elevada longevidad estructural, estabilidad superficial y una lectura visual controlada, adecuada para contextos urbanos, naturales o arquitectónicos donde la durabilidad y el lenguaje formal son igualmente determinantes.

Jardinera con estructura de acero metalizado y pintado y plástico reciclado
Oxidación controlada como protección estructural
Acero corten
El acero corten se especifica a partir de chapa de calidad S355J2WP+AR o equivalente, un acero estructural de alta resistencia mecánica y con propiedades mejoradas de resistencia atmosférica.
Este tipo de acero desarrolla de forma natural una pátina de oxidación estable, que actúa como capa protectora, reduce de manera significativa el avance de la corrosión y elimina la necesidad de sistemas adicionales de protección superficial. La formación de esta pátina se produce de forma controlada a lo largo del tiempo y garantiza la durabilidad estructural y la estabilidad del material en entornos exteriores.
La combinación de alta resistencia mecánica, comportamiento previsible frente a las condiciones atmosféricas y ausencia de mantenimiento hace que el acero corten sea especialmente adecuado para contextos rústicos, históricos y paisajísticos, donde la materialidad y el envejecimiento forman parte integrante del proyecto.
En Floema, el corten se utiliza cuando el tiempo se asume como componente constructivo y estético, lo que permite que la estructura evolucione en diálogo con el territorio.

Mesa interpretativa Frame con estructura de acero corten para ruta literaria
Rendimiento estructural en entornos húmedos
Acero galvanizado
La galvanización por inmersión en caliente crea una capa uniforme de zinc que protege el acero contra la corrosión por barrera y por acción sacrificial.
Este tipo de protección es especialmente eficaz en entornos con alta humedad, proximidad al mar o contacto frecuente con agua.
Floema lo utiliza en estructuras técnicas e infraestructuras exteriores donde la robustez, la durabilidad y la fiabilidad estructural son criterios prioritarios.

Banco sin respaldo Reuse con estructura de acero galvanizado
Estabilidad química y precisión funcional
Acero inoxidable
El elevado porcentaje de cromo presente en el acero inoxidable le confiere una resistencia superior a la corrosión y una estabilidad química incluso en entornos agresivos. Presenta un comportamiento excelente en términos de higiene, limpieza y mantenimiento, y mantiene la integridad de la superficie a lo largo del tiempo.
En Floema, el acero inoxidable se aplica de forma rigurosa, en soluciones que exigen máxima durabilidad, precisión constructiva y un rendimiento técnico irreversible, como por ejemplo soluciones de equipamiento para zonas costeras y playas.

Opciones
Estructura como lenguaje silencioso
En la lógica constructiva de Floema, el acero no se impone: organiza. Define la estructura, sostiene la información, articula materiales y garantiza que cada sistema mantenga su rendimiento técnico y su legibilidad a lo largo del tiempo.
La elección entre acero metalizado y pintado, corten, galvanizado o inoxidable resulta siempre de una lectura técnica del territorio, de la función y de la longevidad prevista, y garantiza soluciones estructurales fiables, discretas y duraderas.
